Nitrógeno Inteligente en Frutales

Nitrógeno Inteligente en Frutales

TWIN N: Nitrógeno Inteligente en Frutales

El nitrógeno es, junto con el fósforo y el potasio, uno de los 3 macronutrientes esenciales para las plantas y los requerimientos que del mismo tienen los vegetales es en general alto, sobre todo en los períodos de activo crecimiento vegetativo. Las funciones del Nitrógeno en las plantas son variadas y fundamentales en los diferentes tejidos, siendo las más reconocidas la formación de proteínas y aminoácidos, de enzimas, como fuente de reserva en estructuras como las semillas o raíces, estimular síntesis de auxinas, ser parte fundamental de la molécula de clorofila, sin olvidar las diferentes interacciones y efectos generados que se producen con otros macro y micronutrientes.

Si bien el consumo y necesidad de Nitrógeno por parte de las plantas es alto con respecto a otros nutrientes, también es importante recordar que este requerimiento es variable entre las especies y cultivos; en términos generales, los cultivos anuales y/o industriales como el maíz, trigo, tomate, arroz o remolacha son más demandantes en el nutriente en comparación con los frutales, y entre los frutales mismos aquellos de hoja persistente exigen más nitrógeno por temporada comparados con los caducifolios.

En la producción frutícola el Nitrógeno suele ser visto como un nutriente de dos caras, ya que si bien es necesario contar con los niveles adecuados de suministro para lograr un desarrollo vegetativo capaz de soportar la demanda o carga frutal de la planta en el tiempo, también es necesario regular la fertilización nitrogenada para evitar desequilibrios que puedan desencadenar otro tipo de problemáticas como exceso de vigor, desbalances nutricionales, competencia en desmedro de los centros frutales, predisposición al desarrollo de desórdenes fisiológicos o desequilibrio en el desarrollo general de la planta. El exceso de vigor es una de las manifestaciones más evidentes del exceso de Nitrógeno, la que además impacta directamente sobre el objetivo central que es producir fruta de la mejor calidad  y condición posibles. En este sentido, es interesante recordar que algunos de los desórdenes fisiológicos que más trastornos generan a los productores de fruta y hortalizas, cuentan entre sus múltiples causales al exceso de vigor y/o de nitrógeno, como por ejemplo bitter pit en manzanas, palo negro en uva de mesa, ablandamiento de bayas y frutos en uva, cerezos y berries, partiduras en general, blossom en tomate, menor acumulación de aceite en olivos y paltos, retraso de madurez en todas las especies en general, mayor susceptibilidad a pudriciones, menor acumulación de calcio en general, menor desarrollo radical en desmedro de la parte aérea, etc.

Si bien las problemáticas mencionadas son conocidas, al igual que el rol que el Nitrógeno juega en el desarrollo de las mismas, no es poco frecuente encontrar estos problemas en los campos una y otra vez. El exceso de vigor es una condición en la cual influyen múltiples elementos (como variedad, condición del suelo o del agua), dentro de los cuales el aporte como fertilización sigue siendo el más frecuente; la planta en presencia de Nitrógeno lo va a absorber sin duda y lo antes que pueda, por mucho que el aporte vía fertilizantes sea lo más lento y controlado posible; es aquí donde subyace la problemática con el nitrógeno.

El nitrógeno en el suelo se encuentra en forma inorgánica o mineral (fracción efectiva para la absorción por parte de las plantas como nitrato o amonio), y en forma orgánica, formando compuestos ya sean lábiles o estabilizados con carbono y otros elementos; en la mineralización del N intervienen microorganismos de suelo, los que son capaces de tomar la materia orgánica y extraer el nutriente, haciéndolo disponible para sí mismas y también para las plantas, pero no son estos los únicos microorganismos relacionados con el Nitrógeno que es posible encontrar en el suelo, ya que existe también un grupo de bacterias con la capacidad única de usar el N que se encuentra en la atmósfera como gas, y transformarlo mediante un proceso bioquímico a una forma en la cual puede ser utilizado por las plantas. Estos microorganismos reciben el nombre de bacterias fijadoras de Nitrógeno, dentro de las cuales las más reconocidas son aquellas del género Rhizobium, capaces de formar asociaciones específicas con Leguminosas en estructuras tipo nódulos en las raíces de la planta, aunque existen también otras especies de bacterias que no son específicas y que tampoco forman nódulos. En términos generales, los microorganismos fijadores de Nitrógeno se asociarán a las raíces de una planta que esté disponible para establecer una relación de beneficio mutuo para ambos organismos (o simbiosis), planta y bacteria; para lograr esto, la planta libera exudados desde las raíces con productos de la fotosíntesis (hidratos de carbono), para “invitar” a los microorganismos que se encuentren en el entorno a establecer la asociación, mediante la cual la planta alimenta a la bacteria con fotoasimilados y ésta a su vez le entrega a la planta los nutrientes que es capaz de fijar, en este caso Nitrógeno.

Los avances en formulación y en investigación, junto con la creciente necesidad a nivel mundial de hacer más sustentable a la agricultura, llevó a una empresa australiana a desarrollar durante años un producto que permitiera masificar y acercar a los agricultores los grandes beneficios que tiene el uso de bacterias fijadoras de Nitrógeno, y es así como surgió TWIN® N.

TWIN® N, cuya traducción al español sería “gemelo del Nitrógeno”, es una moderna formulación liofilizada que contiene un pool de microorganismos diazotrofos o fijadores del N ambiental en elevadas concentraciones de modo de asegurar una masiva colonización de las raíces de las plantas tratadas, y así poder entregarle al cultivo los principales beneficios que este tipo de microorganismos puede ofrecer, tales como:

  • Aporte directo y 100% eficiente de Nitrógeno en forma amoniacal, gracias a la fijación que las bacterias hacen del elemento en el aire. TWIN® N puede ser utilizado como fuente de Nitrógeno en cualquier programa de fertilización, reemplazando parte de las unidades del nutriente que se entregan mediante fuentes convencionales.
  • Activa y potente estimulación del crecimiento de las raíces, gracias a la producción de auxinas por parte de las bacterias, las que usan este mecanismo natural para asegurar la estabilidad y futuro de la colonia. Como consecuencia directa, se logra un excelente desarrollo de raíces nuevas tras cada aplicación de TWIN® N, favoreciendo así el equilibrio entre parte aérea y radical, factor fundamental para prevenir el exceso de vigor y para favorecer la absorción de otros nutrientes clave para la calidad como el Calcio.
  • Entrega paulatina de Nitrógeno a la planta, siempre regulada por el propio vegetal, reduciendo así el riesgo de sobre vigorizar el cultivo; el uso de TWIN® N permite controlar mejor el vigor en momentos clave, como floración y cuaja por ejemplo, evitando que los brotes se carguen en exceso de nitrógeno y puedan transformarse en sumideros más potentes que la fruta.
  • Aporta a la sanidad de las raíces, ya que la colonia de bacterias se concentra en las estructuras más nuevas y jóvenes, y por lo tanto más susceptibles al ataque de patógenos o nematodos. Las bacterias velan por la sanidad de las estructuras que les proveen de alimento y refugio, compitiendo por espacio contra organismos antagónicos.
  • Las bacterias contenidas en TWIN® N, además de fijar Nitrógeno, intervienen también en la solubilización de otros nutrientes fundamentales como el fósforo y calcio, aumentando así la disponibilidad para la planta.

TWIN® N es un producto muy fácil de usar, efectivo, versátil y que cuenta con certificación orgánica para todos los mercados; ha demostrado ser una alternativa biológica de alta eficacia para incorporar en los programas de producción de fruta tanto orgánica como convencional, sin comprometer la calidad y condición del producto final. Es adicionalmente una herramienta sustentable, fácil de almacenar y eficaz en suelos de cualquier tipo, ya sea que tengan alto contenido de materia orgánica o bien sean pobres y texturas livianas; permite además reducir el aporte de fertilizantes químicos que se lixivian con facilidad, los que incrementan la acidez del suelo y la acumulación de nitratos o residuos en aguas subterráneas.

0

About AMEco-Adm

    You May Also Like